‘PROS Y CONS’ – Reflexionamos en parejas y después comentamos en común
Cada Estado debe decidir cómo quiere que funcione su flujo circular de la renta y si su población es más igualitaria o, por el contrario, se distribuyen los ingresos de forma muy desigual entre la ciudadanía. Estas decisiones han ido variando a lo largo del Historia y, en la actualidad, cada partido político representa una propuesta distinta para responder a estas 3 PREGUNTAS BÁSICAS:
1. ¿QUÉ PRODUCIR? ¿A qué bienes y servicios dedicamos los recursos productivos? ¿es mejor fabricar coches o trenes, armas o bicis, comida o tabaco? ¿quién decide?
2. ¿CÓMO PRODUCIR? ¿Quién posee las empresas? ¿qué tecnologías se emplean? ¿mejor contratar a trabajadores o sustituirlos por máquinas? ¿con energía sucia?
3. ¿PARA QUIÉN PRODUCIR? ¿Quién disfrutará esos bienes y servicios? ¿habrá un poco para todos -equidad- o habrá más para quien se esfuerza más -eficiencia-?
Los SISTEMAS ECONÓMICOS más habituales en el mundo actual son estos:
VIVIMOS RODEADOS MAYORITARIAMENTE POR EL CAPITALISMO
El capitalismo promete libertad para todo el mundo, pero el dinero que posees marca el límite de lo que podrás disfrutar y es la mayor restricción a tu libertad.
EL ESTADO TRATA DE SOLVENTAR LOS SIGUIENTES FALLOS DEL CAPITALISMO
Los partidos de ‘derechas’ creen que debe haber más capitalismo, mientras que los de ‘izquierdas’, aun siendo capitalistas, apuestan por mantener o ampliar el Estado. Vídeo sobre ideologías.
¿Quién debe pagar más impuestos?
< En un sistema económico de mercado puro («capitalismo») no existirían los impuestos porque todos los productos serían fabricados por empresas privadas para que luego sean comprados por familias con dinero. En un sistema económico de planificación pura («estatismo») no habría tampoco impuestos porque el gobierno obligaría a todas las familias a trabajar en empresas públicas a cambio de recibir una lista de productos básicos para la subsistencia. >
< En nuestro SISTEMA ECONÓMICO MIXTO el Gobierno toma decisiones acerca de subir o bajar impuestos (y con el dinero recaudado proporciona bienes y servicios públicos). De nuevo toca decidir, y siempre que se ayuda a algún colectivo particular se tendrá que perjudicar a otros. Imagina que eres responsable de gobernar ¿A quién le pones un impuesto mayor? >
1. ¿A las personas que se desplazan en bici o a quienes usan el coche para moverse?
2. ¿A las empresas con mayor beneficio (p.ej. bancos) o a los trabajadores autónomos?
3. ¿A los productos fabricados en tu tierra o a las grandes marcas extranjeras?
< El primer dilema trata sobre el poder que ejerce el Estado para encarecer los productos con efectos negativos en la sociedad (como p.ej. los combustibles fósiles, el tabaco o las apuestas deportivas). El segundo dilema suele ser complicado porque si el Estado quiere aumentar su recaudación, matemáticamente puede ser más fácil subir el impuesto a los millones de autónomos que cobrárselo a una decena de bancos. El tercer dilema compara la protección del empleo local y la satisfacción del consumo al poder elegir entre más variedad de productos de distintos fabricantes… Vemos que nunca lloverá a gusto de todos y que siempre sale perjudicado alguien. >
6.2. Conocer de manera amplia y comprender con precisión los conocimientos, destrezas y actitudes necesarios del ámbito económico y financiero, aplicándolos con coherencia a situaciones, actividades o proyectos concretos.